Sobre nosotros

Un lugar donde la autenticidad y la tradición asturiana se juntan para crear una experiencia única diferente

Los inicios

Hace décadas, en el corazón del barrio de la Arena, nació Cervecería El Rey con un sueño: ser el lugar de reunión donde vecinos y amigos compartieran momentos inolvidables.

Con cada ladrillo que se colocó, se fue construyendo poco a poco un espacio acogedor y lleno de historia que se ha convertido en un verdadero tesoro para la comunidad.

Se servía algo más que comida y bebida, era un lugar ​​donde los vecinos se reunían, donde las risas fluían y las historias se compartían en un ambiente acogedor y amigable.

Se convirtió en el punto de encuentro para amigos de toda la vida y también para aquellos que acababan de llegar al barrio.

Nuestra esencia

Somos un punto de encuentro en el corazón del barrio de La Arena de Gijón.

Aquí, la tradición y la modernidad se dan la mano para brindar un lugar acogedor y vibrante donde todos los vecinos se sienten como en casa.

Somos uno de los negocios más antiguos y queridos del barrio, y es que nuestra cervecería ha sido testigo de innumerables historias y momentos compartidos entre generaciones.

Aquí, el ambiente es tan diverso como el sabor de nuestras cervezas y platos, con una clientela que abarca tanto a jóvenes como a mayores.

Desde siempre, el mejor lugar para disfrutar: Cervecería El Rey

Actualidad

Cogimos las riendas del negocio en el 2007 y desde el primer día, nos propusimos ofrecer lo mejor de nosotros.

Nuestro equipo apasionado trabajó arduamente para crear un ambiente único, donde la camaradería se fusiona con el sabor exquisito.

La cerveza fluye, las risas se desbordan y las historias se tejen entre susurros y carcajadas.

Nuestro compromiso con la calidad y la excelencia ha sido el motor que ha impulsado nuestro crecimiento a lo largo de los años.

Valoramos nuestras raíces y celebramos nuestra herencia. Cada rincón de nuestro espacio cuenta una historia, cada mueble tiene una memoria.

Estamos orgullosos de ser parte del pasado y, al mismo tiempo, de abrazar el presente y mirar hacia el futuro con entusiasmo.